Afrontar la enfermedad. Emoción Expresada.
Como familiar o amigo puedes desempeñar un papel clave y puedes proporcionar un apoyo de valor incalculable a las personas enfermas.
El primer paso sería aconsejar a la persona que vas a ayudar que hay que ir al médico. Una orientación y diagnóstico especializado ayudará a aclarar los síntomas, a buscar soluciones y a enfrentarse a los miedos.
Las personas que se dedique al cuidado del paciente pueden ser tanto jóvenes como mayores. Puede constituirse como cuidador/a cualquier miembro de la familia, por ejemplo, una madre o un padre, un hijo o una hija, hermanos, nietos o incluso un vecino. Un cuidador es simplemente alguien que proporciona un cuidado importante de una forma regular.
Una responsabilidad de esta naturaleza lleva consigo un amplio rango de experiencias positivas y negativas tanto para el cuidador como para el receptor de la ayuda.
Para un familiar o amigo, poseer un mayor conocimiento de las experiencias extrañas, los síntomas y las conductas asociadas a estos de la persona enferma, así como del camino de la recuperación, puede ayudar a corregir conceptos erróneos acerca de la enfermedad mental. También puede reducir las peticiones inadecuadas tanto hacia el enfermo como hacia los servicios que le atienden.
Algo de suma importancia que el familiar o cuidador no debe olvidar es cuidar su propia salud (mental y física), ya que también ayuda a la persona enferma a lo largo del camino de su recuperación.
Las investigaciones científicas destacan la importancia de una buena dinámica de relaciones en el medio del paciente con esquizofrenia. Los hallazgos sugieren que los comportamientos de un familiar/cuidador, que poseen un carácter negativo, pueden provocar un nivel incrementado de excitación en la persona que padece esquizofrenia (Barrowclough y Tarrier, 2001; Crisp, 2005).
Se ha demostrado que este aumento de la excitación constituye una forma de estrés, lo que puede constituir un factor que predispone a las recaídas en personas diagnosticadas de una enfermedad mental.
También hay que tener en cuenta que mostrar un exceso de implicación emocional puede provocar niveles altos de Emoción Expresada. Esto puede afectar a la naturaleza de la relación y a cómo el receptor de la ayuda percibe al cuidador, por ejemplo, como una persona controladora, atemorizante o amenazante.
Lograr el equilibrio adecuado para una buena relación familiar o cuidador y paciente no es fácil.




