Simplemente es el resultado de situaciones que pueden haber sucedido y que se han vivido como muy estresantes, provocando que escuchen voces o desarrollen fuertes creencias que parecen explicar lo que les está sucediendo.
Por supuesto el estrés no provoca normalmente esto a la gente, así que creemos que ocurre en gente particularmente vulnerable. Así, estas personas pueden tener una historia familiar de problemas similares o personalidades particularmente sensitivas.
Es posible que existan cambios en el cerebro que hace a la persona vulnerable pero todavía no está claro de que modo. El aislamiento, los trastornos del sueño y algunas drogas también pueden afectar.
Algunas personas son más vulnerables que otros y necesitan menos estrés para enfermar; en otros, el estrés debe ser muy alto antes de que desarrollen este tipo de síntomas.
Es más habitual de lo que parece que la gente pueda oir voces en su cabeza alguna vez




