Esquizofrenia Residual

Esta esquizofrenia también se denomina esquizofrenia crónica, en la que, algunos pacientes se recuperan bien de los episodios de esquizofrenia aguda. Otros son menos afortunados, ya que desarrollan la enfermedad crónica e incesante en la que la función se reduce notablemente. 

Los síntomas positivos suelen continuar en esos pacientes, pero el cuadro clínico suele estar dominado por la aparición gradual de síntomas negativos y son éstos los que suelen ser la mayor causa de discapacidad. Por ello, las enfermedades que siguen este curso crónico se conocen como esquizofrenia crónica o residual.

Síntomas negativos

En la esquizofrenia crónica se producen diferentes combinaciones de los síntomas negativos los cuales se desarrollan insidiosamente y su gravedad varía. En algunos casos son leves, pero en otros dominan la vida del paciente. 

El paciente pasará cada vez más tiempo solo, a menudo haciendo muy poco. Evitan el contacto social y pierden la capacidad de responder a las señales sociales verbales y no verbales, por ello, sus habilidades sociales se deterioran y pierden la capacidad de planear y llevar a cabo incluso tareas simples. 

Rara vez entablan una conversación espontánea y sus respuestas a las preguntas suelen limitarse a frases cortas y poco convincentes. Pueden mostrar incongruencia de afecto, sonreír o reírse de manera inapropiada, o verse muy tristes y molestos sin razón aparente. Su afecto puede ser brusco, con poca variación en la emoción.

Esquizofrenia Residual

Síntomas positivos

El trastorno del pensamiento es común en la esquizofrenia crónica y a menudo será la anormalidad más obvia en el examen del estado mental. Las alucinaciones pueden persistir y, en algunos casos, pueden seguir distrayendo o angustiando al paciente. 

Con mayor frecuencia, se volverán menos evidentes, ya sea porque su intensidad se reduce o porque el paciente se adapta a su presencia. Los delirios también pueden ocurrir pero tienden a no ser una característica sobresaliente. 

En muchos pacientes, los delirios y las alucinaciones volverán a ser prominentes durante las exacerbaciones agudas de la enfermedad. Esas exacerbaciones agudas se producen con mayor frecuencia al principio del curso de la enfermedad, y se vuelven menos frecuentes con el tiempo.

Hay dos razones por las que los delirios y las alucinaciones se vuelven menos evidentes en la esquizofrenia crónica. La primera es que son los síntomas que mejor responden a la medicación antipsicótica. 

Sin embargo, antes del desarrollo de los medicamentos antipsicóticos, la esquizofrenia crónica mostraba un cambio en el equilibrio de los síntomas como parte del curso natural de la enfermedad.

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